SINCRONIZARSE PARA MOVER EL MUNDO

9 mayo 2018 0 Comentarios

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El mundo del futbol se parece algunas veces al entorno empresarial. Durante los octavos de final de la Champions 2017, el FCB había perdido por 4 -0 en parís y el partido de regreso se afrontaba con la mentalidad de ganar por 5-0 (empresarialmente diríamos que es un objetivo ambicioso), cualquier gol que marcase el PSG complicaría aún más la eliminatoria. Hasta el minuto 62 y con un resultado 3-0 hacía pensar que todavía era posible, entonces un gol del PSG complicó aún más las cosas, ahora tenían que lograr un resultado de 6-1 (revisión de objetivos) para clasificarse y solo quedaban 28 minutos (aumento de la presión por los resultados). 

En el campo 12 jugadores (los trabajadores en una empresa) no perdieron en ningún momento la ilusión de conseguirlo (automotivación), un entrenador (los directivos y mandos medios) regalando sugerencias y vibrando con ellos, mientras que en las gradas 100.000 espectadores (los accionistas) animan y apoyan a sus jugadores, soñando con el milagro. Como el reto es MUY grande; aficionados, entrenador y jugadores trabajan juntos para lograrlo (¿Por qué no sucede esto normalmente en el mundo empresarial?).

Faltan segundos para llegar al minuto 90 y el final del partido, el equipo sigue dando lo mejor de sí (solo la voluntad de cada uno es capaz de ello) y llega el quinto gol: 5-1. El árbitro indica que alargan 5 minutos por las interrupciones, aún hay tiempo para el milagro.

Llegado el minuto 95, cuando todo parecía perdido pero la entrega y lucha no había decaído (perseverancia), se consiguió el gol, 6-1, se clasificaban realmente en el último segundo. En ese preciso instante, todos: jugadores, entrenadores, afición explotan de alegría; el sincronismo y conexión que habían tenido durante 95 minutos se manifestaba ahora en forma de saltos.

Esos saltos fueron registrados por el sismómetro de Barcelona, como un pequeño terremoto que movía la ciudad. A mí me parece la mejor manera de ver el poder que tiene unir a las personas, de tener un mismo objetivo, de dar cada uno lo mejor de nosotros mismos desde nuestro lugar, de comprometernos hasta el final, de sincronizarnos y vibrar todos a la vez. ¿Te imaginas como sería una empresa que lo consiguiese con sus empleados? ¿qué resultados conseguiría?

No ganaron la copa, pero nos regalaron algo grande, un ejemplo para reflexionar y tomar nuestras decisiones en el futuro.

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