Open Space

16 Noviembre 2016 1 comentario

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Hace casi dos años, cuando era director general de InfoJobs, abrí un espacio en la empresa que llamé “Open Office”, una hora y media al mes donde como director general atendía a toda persona que deseara tener una conversación privada conmigo. La idea nació para acercarme a las personas, para que el cargo no sea una barrera para nadie, para tener un espacio de intimidad como personas, para eliminar la barrera de estar ocupado y no tener tiempo para las personas, para que puedan conocerme mejor, para que todos puedan traerme todo lo que quieran, para que ellos se puedan mostrar, …

Al principio de los tiempos no venía nadie, así que trabajaba esa hora y media en una de las salas transparentes y me sentía un poco absurdo. En nuestra empresa no hay despachos para nadie y me sentía encerrado, pero era la forma de decirles “aquí estoy para vosotros”. Los primeros en llegar solo traían quejas, demandas, fallos de la organización, … pocos visitantes, pero siempre desde la vertiente negativa (¿típica aproximación española?).

Con el tiempo fue cambiando, llegaron los primeros agradecimientos por acciones realizadas, las primeras ideas de mejora para un área, las primeras propuestas de negocio para que la empresa pudiese crecer, las primeras reuniones con positividad, las primeras reuniones donde las personas mostraban sus ilusiones o tristezas, … y poco a poco se convirtió en un espacio diverso que creaba una mágica conexión entre todos los empleados y la dirección general. Un espacio de escucha, un espacio de cercanía, un espacio que creaba cultura de empresa.

La escucha llevaba a respuestas claras a las peticiones traídas, a reconocimiento privado y público, a discutir cambios en nuestras políticas, a iniciar ideas innovadoras surgidas de las ilusiones de las personas y reconocidas como “oportunidades” al analizarlas, … Cuando las personas vieron que eran escuchadas sin juicio, que realmente podían mostrarse, y que de esa escucha surgían acciones, empezaron a confiar y a creer en los open offices. Ahora ya tenía ocupado todo el tiempo reservado y las personas estaban más comprometidas con su trabajo y con la empresa.

Sesiones de confianza mutua que crean vinculo, que generan madurez en las personas y en las organizaciones, que alimentan la transparencia y animan a cada uno a ser la “mejor versión de sí mismos”.

¿Cómo escuchas a tu equipo? ¿Qué mecanismos tienen las personas en tu organización para mostrarse y comunicarse con la dirección? ¿Cómo puedes recoger las mejores ideas de tus compañeros? ¿Vibras hoy con tu trabajo? ¿Cuál es tu compromiso con la empresa?

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Comentarios (1)

  1. Una buena práctica para que la dirección conozca de primera mano lo que se cuece a cualquier nivel. Es básico crear el marco de confianza para que la medida acabe dando sus frutos. Gracias Jaume por dar ejemplo de buenas prácticas!

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