La vida está en los retos

2 Junio 2015 0 Comentarios

Minutos estimados de lectura: 2

alcanzar metas

A los japoneses siempre les ha gustado el pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón hace décadas que no tienen muchos peces. Así que, para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban los pescadores, más era el tiempo que tardaban en regresar y entregar el pescado. Si el viaje duraba varios días, el pescado ya no estaba fresco.

Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, tenían que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces tanques para los peces en los barcos. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo, los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia porque cuando los peces dejan de moverse durante días, pierden el sabor fresco.

¿Cómo resolvieron el problema las compañías japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor a pescado fresco?

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, empieza a perder la pasión. Experimentan lo mismo quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad. Ya no necesitan esforzarse tanto. Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50: “Las personas prosperan más cuando hay desafíos en su medio ambiente”.

Para traer el pescado fresco, las compañías japonesas pusieron pequeños tiburones en los tanques. Esta acción “motivaba” a los peces a moverse continuamente.

¡Pon un reto en tu vida! El verdadero reto está en ponérselo uno mismo y no dejar que sean los agentes externos quienes nos manejen.

Tags: , , ,

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*