Cómo construir futuro

13 Junio 2016 0 Comentarios

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construir futuro

¿Cómo hacemos para que nuestros equipos lleguen a los resultados? ¿Es la presión el mejor método? ¿Cuál es el nivel de presión adecuada? ¿Cómo sabremos que hemos llegado al límite? ¿Qué alternativas hay?

Mi hijo Pol es pequeño, apenas llega a los 2, y le gusta jugar con los muñecos en el comedor de casa. Yo soy el primero en sentarme en el suelo con él, y asumiendo los distintos personajes que tenemos (Donald, Peter Pan, el lobo feroz o un enanito de blanca nieves), lo pasamos bien creando aventuras con nuestra imaginación.

La parte ‘difícil’ viene en el momento de recogerlos; esto no le gusta y siempre hemos de hacer un esfuerzo para lograrlo. Hoy es evidente que las técnicas que estoy usando no funcionan. Se resiste y se reafirma constantemente para no guardarlos en la caja.

Llegado este punto decido ser contundente con él: “Si no los recoges es que no los quieres y los tiraré a la basura”. Parece que ha causado efecto. Se muestra enfadado, pero se mueve para cogerlos. Mi sorpresa viene cuando se acerca a la basura y los tira, en vez de guardarlos en la caja.

Eso sucedió hace casi 20 años, pero hay situaciones que nos quedan marcadas para siempre y sus aprendizajes perduran como si el tiempo no corriese. Pol tomó acción, pero no logré el objetivo que yo me había planteado. No se llevó ningún aprendizaje para que en un futuro fuese más autónomo y, peor aún, su enfado duró días.

Las amenazas no son el camino para lograr objetivos, y el riesgo es que, en un instante determinado, nos permita alcanzar algún objetivo intermedio y crear la falsa sensación de que funciona. Estrategias de corto recorrido que no construyen futuro.

Hoy sigo viendo empresas que trabajan bajo el mismo parámetro, con personas sometidas e insatisfechas, pero que no hacen nada para cambiar ellos o cambiar su entorno. Entornos donde el miedo lo mueve todo y algunas personas quedan atrapadas, resultando cada día más difícil salir de él.

La siguiente vez que volvimos a jugar con los muñecos mi estrategia fue distinta. En vez de trabajar con presión usé la recompensa y el reforzar en positivo.

El resultado final fue totalmente distinto. Se guardaron todos los muñecos, reforzamos nuestra relación, su autoestima creció y construimos unas bases de trabajo para las próximas veces.

Para sobrevivir un día basta la presión, para construir futuro de largo recorrido hemos de actuar desde el corazón.

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