Vídeo | La receta para cambiar el mundo

28 abril 2015 3 Comentarios

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Estoy llegando a la oficina, un mendigo está pidiendo en la puerta de un supermercado cercano. Paso por delante, lo miro y sigo mi camino hacia “el deber”. Unos pocos pasos más allá me detengo, me giro y lo miro de lejos.

Es mayor y transmite penuria. Me siento afortunado y me pregunto qué será de su vida. Retrocedo mis pasos, lo miro a los ojos y le pregunto de dónde viene, cómo la vida lo ha traído hasta allí, si tiene familia… Se siente mirado y reconocido. Veo su alma a través de sus ojos.

Le doy un billete de 50 euros y me lo agradece con una sonrisa, luego saco una carta y se la regalo: “toma amigo, esta carta me ha traído suerte, te la regalo para que la vida te trate mejor”. Él rompe a llorar y no deja de agradecérmelo.

Un gesto del corazón es más poderoso que el dinero. Cuando en el trabajo usamos el corazón, las organizaciones son más poderosas.

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Comentarios (3)

  1. Ferran Torrado dice:

    He recogido yo también tu carta, muchas gracias. Repartamoslas por todo el mundo.

  2. judith dice:

    Seria fantástico que todos estuviéramos en la misma línea de pensamientos, ideales y principios. Todo seria mucho más sencillo y sobretodo seriamos más felices.
    Espero que poco a poco vayamos siendo cocientes de que esta es la única vía hacia el éxito asegurado.
    Gracias por compartir

  3. Jorge Carrero dice:

    Impresionante gesto, sobretodo dándole la carta. Todos tendríamos que tener gestos así.

    Yo tengo una calabaza de la suerte, la tengo desde hace más de 15 años, todavía recuerdo como llegó a mis manos. En aquella época trabajaba en Telepizza, una mañana entró en la tienda una señora pidiendo la voluntad le di el dinero suelto que tenia, unas 300 pesetas de la época. Ella me dio la calabaza y me dijo que me traería dinero. Afortunadamente la vida no me ha ido nada mal. Hace un tiempo me ronda la cabeza dársela alguien para que las cosas le vayan mejor.
    Ese momento ha llegado.

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