Andar el camino que imaginamos

9 diciembre 2014 3 Comentarios

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camino futuro

Llega el momento de hacer el budget del año próximo, esa cita anual que requiere análisis del pasado, identificar los criterios clave, proyección hacia el futuro y acierto en las predicciones (si uno quiere seguir en su puesto). En resumen, una vez más tenemos que contar a nuestra organización cuánto dinero generaremos, qué planes de acción ejecutaremos para lograrlo y cuánto presupuesto necesitamos para ello.

Miro hacia atrás y analizo los últimos 5 años. El cumplimiento global ha sido alto, por lo que puede parecer que nuestro análisis ha funcionado bien. Sin embargo, si bajo al detalle se observa que nuestras hipótesis -que tanto nos costaron para construir el futuro- han tenido desviaciones, pero unas con otras se compensaron para lograr un buen resultado.

Entonces: ¿por qué tanta energía en imaginar un camino?

Este camino es nuestra seguridad, la seguridad de llegar a la meta esperada si seguimos cada uno de sus pasos, pero ante todo, nos marca hitos que podemos ir verificando y, en caso de desviación, corregir para retomar el camino o detenernos a dibujar una nueva ruta. En definitiva, es nuestro mapa.

Veo a las organizaciones rendidas a los análisis del pasado y a falsas seguridades creadas con la lógica del futuro, mientras que el pasado no es más que lo que sucedió en un momento determinado, que tal vez no vuelva a repetirse, y el futuro se escribe cada día con lo que hacemos.

Creo que lo importante es dibujar un camino en el que creamos y tener a bordo al máximo número de personas de la compañía, más que definir los pasos correctos basado en hipótesis que casi nunca terminan cumpliéndose (las desviaciones del FMI y del gobierno en sus predicciones en las tasas de desempleo en los últimos años han sido superiores al 20% en algunos casos).

De este modo propongo un doble ejercicio a realizar, en este orden:

1. De los objetivos a la realidad. Gastemos tiempo en imaginar utilizando 4 indicadores básicos (yo lo llamo aproximación de “punto gordo”), pensando en grande, asumiendo riesgos, soñando. Una vez obtenida la meta a alcanzar, detallar las acciones que deberíamos ejecutar para lograrlo, así como las hipótesis de las cosas relevantes que deberían suceder (es decir, estamos imaginando un camino desde la meta -la cima de la montaña- hacia la realidad, la situación actual, la base de la montaña).

En este camino podemos encontrarnos con situaciones complejas que podrían dificultar o imposibilitar la llegada a la base (por ejemplo, la necesidad de contratar 10 comerciales). En ese caso se aconseja jugar con hipótesis que yo crea posible (por ejemplo, aumentar las ventas  de cada comercial actual un 20%, empaquetar los servicios diferentes para ganar facturación por cliente, crear productos nuevos de alto valor…). Lo relevante aquí es el proceso de imaginación y desarrollo de hipótesis.

2. De la realidad a los objetivos. Partiendo de la situación actual, analizando el pasado y proyectando tendencias, incorporando los efectos macroeconómicos esperados… En definitiva, el análisis clásico, lo que nos llevará a un objetivo basado en la lógica.

En el cruce de caminos de ambas soluciones y mezclándolas adecuadamente nace una oportunidad que combina lógica y sueño (posible y alcanzable, basado en hipótesis).

Mi experiencia me dice que si lo imaginamos y lo creemos… lo podemos convertir en realidad. El futuro es de los que se arriesgan, de los que sueñan, de los que confían.

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Comentarios (3)

  1. Javier dice:

    ¿ Para que sirve la visión?
    Eso mismo …para hacerla realidad.

  2. Jaume Reus dice:

    Jaume, a mi entender, tu visión es una visión fantástica de cómo afrontar la planificación de presupuestos, con imaginación y creatividad pero reconociendo la realidad, tomo nota.

    Voy a seguir tu idea y voy a intentar convencer a más de uno de que ese es el camino.

    Gracias por tu reflexión.
    Un saludo

    • Jaume Gurt dice:

      Querido Jaume, gracias por tus palabras y tu contribución. Gracias por distribuir mis pensamientos y el blog. Si te sirve mi experiencia, me doy por satisfecho. Feliz año nuevo.

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